Revisiones dentales periódicas: Las personas con predisposición genética deben someterse a revisiones dentales periódicas y diagnosticar posibles problemas a tiempo.
Cuidado dental regular: Los hábitos regulares de cuidado dental, como cepillarse los dientes, usar hilo dental y hacer gárgaras, pueden ayudar a prevenir problemas que pueden estar causados por una predisposición genética.
Estilo de vida saludable: Los hábitos de vida saludables, como una dieta equilibrada, ejercicio regular y no fumar, pueden reducir los efectos negativos de los factores genéticos.