1. Control del estrés: El estrés y la ansiedad son una de las principales causas del bruxismo. Por ello, puede ser útil aprender y practicar técnicas de gestión del estrés. Las técnicas de relajación como el yoga, la meditación o los ejercicios de respiración profunda pueden reducir el estrés.
2. Cubeta dental (protector nocturno): Su dentista puede recomendarle una bandeja dental que puede utilizar por la noche para proteger sus dientes. Esta placa evita la abrasión de los dientes y relaja los músculos de la mandíbula.
3. Tratamiento farmacológico: Pueden utilizarse analgésicos o relajantes musculares para reducir el dolor mandibular y la tensión muscular. Sin embargo, estos medicamentos no son una solución a largo plazo y deben utilizarse con el asesoramiento de su dentista.
4. Tratamientos dentales: Si sus dientes tienen problemas de alineación o empastes mal hechos, su dentista puede corregir estos problemas. El tratamiento de ortodoncia o los procedimientos dentales correctivos pueden reducir el bruxismo.
5. Tratamiento de los trastornos del sueño: Si la apnea del sueño u otro trastorno del sueño es la causa del bruxismo, debe tratarse esta afección. Puede evaluar los métodos de tratamiento adecuados consultando a un especialista del sueño.
6. Psicoterapia: En el bruxismo causado por ansiedad o estrés, puede ser útil acudir a un terapeuta. Métodos como la terapia cognitivo-conductual (TCC) pueden ayudar a controlar el estrés y la ansiedad.