Deportes como el baloncesto, el fútbol americano, el boxeo, el balonmano, el karate y disciplinas similares conllevan un alto riesgo de lesiones. Las colisiones, las caídas o el contacto incontrolado pueden provocar problemas graves, como fracturas y pérdida de piezas dentales, y lesiones en los labios y las mejillas. No solo los atletas profesionales, sino también los aficionados se enfrentan a estos riesgos. Dado que la boca y los dientes son estructuras delicadas, incluso un impacto leve puede causar daños permanentes.