Adoptar hábitos regulares de sueño contribuye directamente a proteger la salud dental. Acostarse y levantarse a la misma hora, limitar el uso de pantallas antes de acostarse, evitar la cafeína y los alimentos azucarados no sólo mejora la calidad del sueño, sino que también reduce los factores negativos a los que están expuestos los dientes durante la noche. Los tentempiés nocturnos, especialmente los alimentos azucarados, invitan a la caries dental. Cuando estos hábitos se regulan junto con la higiene del sueño, la salud bucodental puede protegerse con mayor eficacia.