Cuando comienzan a formarse las caries, pueden aparecer primero zonas blanquecinas y opacas en el diente. En etapas posteriores, estas zonas pueden volverse amarillas, marrones o negras. Si la decoloración se acompaña de dolor al comer dulces, sensibilidad al frío y al calor, o restos de comida que se quedan atrapados entre los dientes, aumenta la probabilidad de desarrollar caries.
Sin embargo, un diagnóstico definitivo no puede realizarse únicamente observando la imagen. Para ello se requiere un examen clínico y, si es necesario, técnicas de imagen digital.