Las papilas gustativas de la lengua son las responsables del gusto. Estas papilas perciben las moléculas gustativas de los alimentos y bebidas y las transmiten al cerebro para crear el sentido del gusto. Sin embargo, para que este sistema funcione correctamente, es necesario un entorno saludable en la boca. Afecciones como la caries dental, las infecciones, la formación de placa y la sequedad bucal pueden alterar este sistema.